domingo 30 de septiembre de 2007

VES LO QUE QUERES -PARTE VI

CAMINO A LO DE LAURA

Llovía aún, aunque no con tanta intensidad como antes. Unas gotas, finitas y molestas, entraba en mis ojos y me nublaban la vista temporalmente, además de que las ráfagas de viento me los hacían arder fuertemente.

Se volvió torturador caminar hacia lo de Laura y el sueño me pedía permiso, las piernas un banquito y mi cabeza una solución al inconveniente lo más temprano posible. Lentamente avanzaba con largos bostezos.

Laura es una chica hermosa, cabello largo hasta la altura de los omóplatos, ojos verdes preciosos que intensificaban su expresión, 1.60 mts (perfecta para mi estatura), flaca, de simple fisonomía, sencilla, simpática y por sobre todas las cosas me entendía. Pero tenía un desorden de ideas en su cabeza que muy seguido colaboraba a que tome malas decisiones.

Estudia psicología desde que egresó de la secundaria, pero es complicado de establecer el año en el que se encuentra porque tiene materias de primero que todavía cursa, de segundo, de tercero y si aprueba un parcial a fin de cuatrimestre, podrá cursar una de cuarto año... un verdadero desorden.

Tiene 21 años, dato que para ella es irrelevante. Siempre dice que la edad no ayuda a saber el grado de madurez de una persona, es un engaño, tan sólo un número que a muchos les juega en contra. Entre otras cosas, había realizado un estudio –basándose en cuestiones relacionadas a la psicología- en el que sostenía que “los hombres de 24 a 27 años tienen un grado de inmadurez superior al de los jóvenes de 18.

Nose bien en que se basó para obtener dicho resultado, por ay tiene razón aunque creo que exageró demasiado y que, al fin y al cabo, su experiencia amorosa anterior influyó en el dato final.

Los días –o, mejor dicho, los momentos- con ella son maravillosos pero Laura no está convencido de lo nuestro. Igualmente no me preocupa.

Nos conocimos hace unos meses en el cumpleaños de Camilo: como suele suceder habitualmente, donde está Camilo hay chicas, y si no, va en busca de ellas. Ese día nos conocimos y desde entonces mantuvimos una relación “rara”, si se quiere. Pero no vale la pena explicarles todo, ya se imaginarán que estaba todo bien, teníamos sexo con frecuencia, nos queríamos pero... cada cual en lo suyo, nunca salíamos juntos. Ella no quería.

Para mí, estaba bárbara esa relación. Servía para olvidarme de mi última chica y con Laura al lado era más facil. Incluso, ayer antes de ir a lo de Tiano a comer pizzas, Cintia (mi “ex”) me llamó para preguntarme cómo andaba. Pero su objetivo no era ese: en su voz se notaba un dejo de perdón, como quien suplica de volver sin decirlo. Hay muchos que no entienden que el tren pasa una vez.

Laura también se sentía cómoda con la relación que manteníamos. Obviamente no? Ella había impuesto que nuestros encuentros sean de tal modo, encuentros escondidos. Aunque siempre me llamó la atención esa foto que se encuentra sobre la mesita de luz de su habitación: está abrazado a un flaco –demasiado flaco-, alto –muy alto, le sacaba dos cabezas a Laura-, apoyados sobre un auto último modelo que debía ser de él.

Antes de seguir con el relato, voy a tomar un sorbo del té que me hice, quizá sea el último que tome en vida... y comeré las galletitas de chocolate que me traje hasta la computadora... Lamento extenderme mucho en mi relato pero es lo más breve que puedo ser para que entiendan qué pasó. Ahora, continuaré:

La gorra que me había prestado Marcos me molestaba al punto que la terminé arrojando a un tacho de basura mientras iba hacia lo de Laura. No había mucha gente en la calle, como todo domingo temprano a la mañana, únicamente unos cuantos borrachines.

Cuando doblé en la esquina de la cuadra donde vivía Laura, observé que había un individuo en la puerta de su casa. Me acerqué y la vi salir: abrazó al que estaba esperando en la vereda –por el perfil y su estatura, era el de la foto- y luego le dio un beso en la boca, lo saludó y entró nuevamente a su casa.

viernes 28 de septiembre de 2007

GRACIAS FALCAO!!!




Hacia mucho que River no me generaba alegría sino frustración... Ayer me quede sin palabras, River esbozó su grandeza. Esa remera que en los 90 reía de emoción y que hoy le cuesta ser. VAMOS RIVER!!

miércoles 26 de septiembre de 2007

VES LO QUE QUERES -PARTE V

UN AMIGO EN EL CAMINO

Entré al bar y una mano me sacudió agarrándome por el hombro.

-Hey, Fede! Qué te pasó en la cabeza??- Era Marcos, un amigo al que no veía hacia mucho tiempo. Se puso de novio y su vida cambió radicalmente además que, el hecho de que sus tiempos no son los míos, se complica a la hora de arreglar algo para hacer. Pero todo había cambiado, ya no salía con nosotros como antes. Su entorno era su novia. No le dejaba hacer nada y a él le gustaba eso. O nos daba la sensación de que era así.

Le conté lo que me había pasado, pero antes me senté y pedí una cerveza. Eran las 5 y media, demasiado tarde para encontrar a Tiano en la estación de servicio, que quedaba muy lejos de donde estaba y había que calcular mínimo 30 minutos de recorrido en colectivo. Encima Marcos no lo conocía por lo que no tenía su teléfono.

Nunca le había hablado de lo que nos pasaba y de seguro que la historia le impactó y preocupó, a la vez. Debí tener un aspecto desagradable porque la gente me miraba, comentaban algo entre su grupìto de amigos, tomaban un sorbo de sus respectivos vasos y me volvían a mirar de arriba abajo con cara de quien huele a mierda. Pero con razón, mi aspecto era desastroso: una venda, que ya no era blanca (estaba manchada principalmente por sangre), me cubría parte de mi cabellera; un moretón a la altura del maxilar superior derecho; la chomba que vestía estaba mojada como un trapo de piso (no sólo por el agua sino que la mugre que tenía daba lástima, con manchas de sangre y de barro); El pantalón que uso de entre casa (les puedo asegurar que su aspecto es salvaje); y las zapatillas, todas embarradas.

Luego de contarle lo sucedido, le pedí a Marcos si me hacía un favor

-Necesito que me prestes algo de ropa para cambiarme-.

No lo dudó, me dijo rápidamente que sí. Vivía a 5 cuadras de “El Estar”.

Con nosotros vino la novia, Lucrecia, que no decía ni “Ah” sobre la situación pero en su cara se podía leer una expresión muy particular: una mezcla de repugnancia, rechazo, cólera y a la vez de vergüenza ante la mirada de los ajenos que no sólo les llamaba la atención mi estado sino que también desnudaban con la mirada a los que estaban conmigo: Marcos y Lucrecia.

A parte, ella pensaba de mi que era mala influencia para Marcos y le insistía para que no vuelva a salir “a esos antros” a los que íbamos con nuestros amigos. Por eso tomó distancia de todos, aunque nunca nos dijo lo que les acabo de deducir pero si lo conocieran, opinarían lo mismo. Y esa noche confirmé nuevamente la teoría al encontrar a Lucrecia con mi amigo en uno de “esos antros”: el lugar no le molestaba sino con quién salía su novio, o sea, nosotros los amigos desgraciadamente "atorrantes".

Fuimos hacia su casa caminando calladitos sin decir una palabra. Ellos delante mío abrazaditos, la mano de ella sobre la cintura de mi amigo y él le abrigaba el cuello con su brazo.

Entramos al Chalet, no muy grande pero imponente sobre una calle vacía de belleza, con calles oscuras pero en donde su casa resaltaba, iluminada por dos faroles en la entrada que agrandaban el paso de los transeúntes.

-¿Querés tomar un cafecito antes de que te traiga la ropa?- Me dijo Marcos tímidamente, mirando de reojo a la novia que estaba a su lado sin despegarse un instante de él desde que mi agradable presencia interrumpió su velada romántica.

-No, Gracias Marcos, no cuento con mucho tiempo. Debería estar en camino ahora...-Me quería ir de inmediato. Me senté a esperarlo cuando él y su “sombra femenina” dieron media vuelta en dirección a las habitaciones. Prendió la radio porque, imagino, el silencio que se había generado le dolía tanto que se sentía incómodo. En la radio sonaba una canción de Turf : “Paralizado por el miedo de saber la verdad” Al escuchar el tema recordé el motivo de mi desventura.

Hubiera querido no haberme levantado nunca a atender el teléfono y todo sería distinto...Estaría durmiendo en ese momento. Durante mi espera de Marcos y la ropa, me mantuve en todo momento en el comedor, sentado sobre un sofá que me invitaba a zambullirme. Los ojos se me cerraban. Observé que frente a mí, sobre el modular había una escultura de cuerpo entero, 34 cm de longitud aproximada, y de color amarillo patito, nada común. Era espantosa, demasiado fea, nunca había visto algo de tan mal gusto, y teniendo en cuenta que el resto de la casa era armoniosa y cálida. Esa cosa rompía con el conjunto.

Al rato, apareció Marcos (detrás de él estaba la novia) con ropa que me podía prestar y que dentro de todo no me quedaría muy grande: Era ropa de su hermano de 13 años, “El Plaga” –nunca pregunté por qué le decían así en la casa, pero debía ser porque siempre estaba en todas- que de todas formas ya medía la misma estatura que yo. No es tan difícil que esto suceda, soy bajo, pero tampoco me molesta. “A los altos le molestan más que nosotros seamos bajos, que de lo que nos molesta a nosotros” decía Robert, el instructor del gimnasio al que concurríamos con Tiano.

La ropa, dentro de lo que fue posible, me quedó bien y ahora estaba abrigado. Me dio también una gorra, accesorio que no suelo usar pero que ahora me venía muy bien. Saludé a Marcos agradeciéndole lo que había hecho por mí, pero no parecía el agradecimiento de un amigo a otro: era una suerte de mendigo que, esa noche, el dueño de un restorán le regaló un pollo a la parrilla a este pobre hombre que compartiría su trofeo con su perro sarnoso. A Lucrecia la miré y no dije nada. Ella tampoco mencionó alguna palabra. No esperaba que lo hiciese.

domingo 23 de septiembre de 2007

VES LO QUE QUERES -PARTE IV

LA LÓGICA DE LO ILÓGICO

Ante la duda, nos acercamos a la clínica del sueño. Es impresionante pero la primera sensación que te genera es las ganas de bostezar. Allí le contamos la historia a un médico que aparentaba unos 60 años y nuestro relato no le impactó como a muchas otras personas.


nos miraba como diciendo “chicos, uds están locos.” Y sin embargo nos dio una dirección de un lugar que creía que se relacionaba con el tipo de problema que teníamos nosotros y que por ay, en una de esas, nos podían ayudar. Y allí fuimos.


Había más gente entre los que se encontraba la enfermera. Era un lugar tan extraño como la baticueva pero desagradablemente endemoniada. Creía uno estar en el infierno: las paredes tenía una textura que agudizaba nuestra visión traumática.


Manos pintadas de negro y de tercera dimensión sobre un fondo blanco en la pared intentaban escapar del mar caldeado y alcanzar el cielo, un techo encendido por las llamas del horror y de las historias que uno escuchaba en esas reuniones. Un gran escenario en el que tranquilamente un director de cine montaría una película de terror.


Te sentabas y como si fuera una ronda de alcohólicos anónimos, contabas tu relato sobre “cicatrices” vividas –de acá obtuvimos el verdadero concepto de las “pesadillas”. El problema era que hablabas y hablabas y nunca te decían qué hacer, hecho por el cual terminamos desistiendo de asistir a este tipo de reuniones porque, además, eran carísimas. Fuimos ahí durante tres meses, dos o tres veces por semana.


A diferencia de Tiago, unos meses después de haber asistido a esta especie de psicólogo de grupo, dejé de sufrir “cicatrices”, sin ayuda de nadie, ni nada o eso creía. En cambio él, siguía igual, y las ojeras que tenía hasta ayer a la noche dan la sensación de estar remarcadas con fibrón negro.


Por eso me quedé estupefacto cuando me llamó esa noche. ¿Había algo peor que soñar que lo mato? Estaba seguro que no era ninguna pavada.

Ya me había cansado de todo esto, quería estar tranquilo por lo menos por unos meses. Pero nunca lo logré, y tengo la certeza de que nunca lo lograré.

Cuando ya mis pies escupían agua de las zapatillas, comenzaba a darme cuenta de lo dependiente que me había vuelto del celular. Lo necesitaba urgente pero en ese momento no podía ir a lo de Laura porque era demasiado temprano y los padres o ella me matarían.

Por eso, decidí hacer tiempo en un bar: “El Estar” es mi lugar preferido aunque los sábados se llena de gente y no me gusta. Pero es uno de los pocos lugares que no me piden documentos cuando voy, y no es que me moleste pero en ese caso estaba sin los papeles y necesitaba ir a lo seguro. Es “acogedor” diría un anciano, en cambio, yo diría “familiar” pero con amigos y gente desconocida.

(CONTINUARÁ...)

viernes 21 de septiembre de 2007

Al insomnio lo combato con Inteligenciaaa!!! Qué vueltero que soy!

Si durmiera desde el momento en que me acuesto, les aseguraría haber descansado lo suficiente o demás. Pero doy taaantas vueltas que anoche me acosté a las 23:55 hora exacta y la última vez que miré el reloj decía que eran las 03:04. Se vuelve dificil por momentos y a pesar de estar cansado no me duermo. Por eso me llevo un libro a la cama, para leer algo entre vuelta y vuelta.
Y anoche fue algo raro porque el libro con el que contaba era uno de sinónimos y me puse a buscar las palabras que estaban y las que faltaban... Este fue el resultado:

Está Choteo pero no Choto...
Está Chulo pero no pintón, ni guapo
Está cabezón pero no pijudo
Está paja pero no pajero..
Está MORCILLA PERO NO CHORIZO!!
Está Bonachón! pero no boludo
Están FULANO MENGANO ZUTANO Y PERENGANO!! (poné los fideos que estamos todos!)
Está zopenco pero no navo!
Está MOLLEJA PERO NO RIÑON!!
Está Peña pero no Pachu
Está travieso y travesear, pero no travesti

Ahora bien, la palabra que si aparece es "Trola" pero como sinónimo de Mentira, engaño... hecho que me llamó la atención por desconocer el verdadero significado de una palabra tan usada por todos y, rechazada por las mujeres

lunes 17 de septiembre de 2007

VES LO QUE QUERES -PARTE III

DE CÓMO NOS CONOCIMOS

No había otra manera de escapar que levantarse de la cama, sacarse todas esas cosas molestas que te ponen en una clínica y salir como si no pasara nada. Entre que pensaba en mi salida, el televisor estaba prendido y proyectaba un capítulo repetido de "24", por Fox. Lo miré durante unos minutos, hasta que Jack Bauer dijo "Inténtalo", y me sentí aludido.

-Qué hora es?- le pregunte a la enfermera levantándome de la cama mientras me vestía (momento por el cual me di cuenta que estaba desnudo)

-Bastante temprano como para que pienses irte. todavía no te vinieron a buscar- dijo y siguió insistiendo sin responder debidamente mi pregunta.

-Gracias por todo- y salí del cuarto, hasta el pasillo y de ahí a la puerta de entrada. La enfermera se había puesto a gritar desde la puerta de mi habitación y las pocas personas que estaban en el pasillo la miraban a ella, como si tuviera problemas. Es que se había quedado tildada como un disco viejo de vinilo rallado, diciendo " a dónde...a dónde..."

Ella sabía que algo raro sucedía. Por lo cual recordé que ya la había visto anteriormente en otro lugar al cual más adelante les revelaré.

Llovía fuertemente desde hacía rato, según comprendí al mirar las calles inundadas y atestadas por basura que flotaba con gran facilidad. Me dio tanto asco que decidí no mirar más cuando pasó por el cordón de la vereda, una toallita femenina tan manchada por la menstruación que les hubiera producido náuseas a unos cuantos.

Con apenas dos pasos que dí, me mojé de manera instantánea, como las sopas Knorr. Eso me ayudó a despavilarme un poco aunque se volvía molesto. Siempre me gustaban los días de verano en que salías de la playa por una tormenta. Y con mis amigos comenzábamos a correr buscando un refujio, el techito de un comercio, un árbol, una sombrilla, un paraguas, debajo de un auto... Mojarse pero con calor, felices de la vida.

En este caso, hacía mucho frío, estaba cansado y preocupado y comenzaba a sacar de mi nariz, al mejor estilo "futbolista", ráfagas de mocos. No tenía pañuelos, y no me interesaba mi apariencia descuidada por entonces. La lluvia comenzaba a desesperarme. Debían ser las 4 o las 5, dificil de saber porque en invierno el cielo se aclara bastante tarde y encima el cielo estaba cubierto por la tormenta.

En ese paso constante hacia ningún lugar decidido por entonces, comencé a recordar cómo nos habíamos conocido con Tiano. Fue antes del verano de 2004, en el gimnasio al cual íbamos con Camilo -uno de mis mejores amigos-. Tiano era amigo de Camilo y él fue quien nos hizo estrechar las manos por primera vez. Pero no nos aguantábamos el uno al otro, desde ese día. Aunque algo cambió en nuestras vidas y luego supimos que ese cambio había sido mutuo.

Tal es el destino que nos puso en el mismo camino el día que ingresé a trabajar en un hotel. Él trabajaba hacía unos meses y durante la noche. Yo, como estudiaba a la tarde y a la mañana no había lugar para uno más, porque todo el mundo prefiere trabajar durante la mañana -la detesto- comencé en el mismo turno que Tiano, por lo que fuimos compañeros a pesar de que, en un momento pensé en no trabajar o dejar de estudiar para no tener que verlo. No lo soportaba.

Fue de esa forma, tan forzosa y complicada, en principio, que nos empezamos a enterar de lo que nos pasaba. Ambos habíamos comenzado a tener "cicatrices" el día que nos presentó Camilo. Esa noche, él estuvo en mi sueño: me mataba con un cuchillo tramontina, una sola puñalada a la altura del estómago. Y yo estuve en su sueño: lo mataba también de una puñalada pero con una birome Bic negra.

El hecho de dormir mal a causa de las "cicatrices" se notaba en el día a día. Llegabamos cansados todas las noches al trabajo a pesar de tener el tiempo suficiente como para descansar. Pero el estaba peor. Cuando entraba por la puerta principal del hotel que daba a la calle rivadavia, su imagen se disipaba en mis ojos para darle paso al recuerdo del atentado y derrumbe de las Torres Gemelas en 2001.

Fue por el cansancio, visible a los ojos de un ciego, por lo que comenzamos a hablar de lo que nos pasaba. Me costó mucho confesarle de que era un asesino en mis sueños y que yo era su víctima. Y a él le debe haber pasado lo mismo. Y nos enteramos de que nos pasaba lo mismo. Tiano tenía cicatrices con más frecuencia e intensidad: todas las noches soñaba el mismo asesinato, con idénticos personajes y con similar birome (una vez varió el arma: con un tenedor).

Mis "cicatrices" era menos frecuentes. Una o dos veces por semana y siempre mantenía a los mismos personajes, escenario (no había nada más, fondo blanco), el cuchillo tramontina... y nada más. En los sueños, su cara era pálida y tenía los ojos rojos, como quien no duerme hace rato, y su expresión no era la de un asesino. Más bien me daba lástima verlo de esa forma.

Luego de saber que nos sucedía lo mismo, y desistir el intento de lectura de Sigmoud Freud y su explicación del inconsciente (se nos cerraban los ojos muy rápidamente). Buscamos ayuda.

(CONTINUARÁ...)

domingo 16 de septiembre de 2007

VES LO QUE QUERES

YA ESTÁ LA SEGUNDA PARTE DE VES LO QUE QUERES!! EL MARTES O EL MIERCOLES SALE LA TERCERA PARTE

Por La Mañana, Un Mate Amargo


Un domingo tedioso ha comenzado como hace ya 5 meses, a partir de las 5:45 de la mañana. Desayuné, no me bañé (a veces lo hacía, pero el frío después te duele) y salí a tomar el 551 con destino en la radio. Fue la última vez por suerte, y lo digo porque no soportaba más a mi "compañera" y conductora del programa del cual participaba como empleado de ella. Y no me arrepiento de haber renunciado, a pesar de mi atracción por la radio pero la situación me superaba.

El viaje en colectivo a ese horario es todo un problema a causa de que muchas veces el trayecto se ve interrumpido por la juventud que sale de los boliches en estados que de sobriedad no entienden, suben sin pagar, el chofer no arranca hasta que no paguen o se bajen, la gente se enloquece, sube la policía, se arma un despelote bárbaro... En fin, el único perjudicado es el que tiene que cumplir horario y en un medio de masas es dificil. Algún día llegaré hecho "harina".
Pero este trayecto fui distinto a los otros: además de saber que iba a ser el último y no lo vive de otra forma, nunca había sentido peligrar mi integridad física hasta el día de hoy.
Unos chicos que salían de un bar de constitución casi jara, subieron al colectivo sin pagar, por lo que el chofer los hizo bajar. El semáforo estaba en rojo, hecho que les dio tiempo a los muchachos de desquitarse contra la unidad de pasajeros. Lanzaron 2 piedras.

La última, que más que piedra era un tremendo cascote, impactó en la ventanilla que estaba a la par mío. Mi corazón fue un iceberg por unos minutos.

Luego, con la frialdad de la mañana gris, la renuncia llegó con un planteo hipócrita de la conductora que no vale la pena hacer mención.

Salí de la radio, caminé hasta la costa y allí me quedé por un momento, escuchando a través de mi mp4 el último cd de Los Piojos, "Civilización.."
En una mañana para el olvido, el recuerdo se quedó a almorzar.

viernes 14 de septiembre de 2007

NO SE OLVIDEN

COMENZÓ "VES LO QUE QUERÉS" NO TE OLVIDES DE LEER LA PRIMERA PARTE QUE YA SALE EL SEGUNDO CAPITULO

NOTA AL MARGEN



AYER POR LA NOCHE TUVE UN SUEÑO HORRIBLE: ENTRABAN A MI CASA A ROBAR. HOY DESPERTÉ EXALTADO A LAS 5:30. LLOVÍA Y ESCUCHABA UN RUIDO QUE VENÍA DEL PATIO.



ME LEVANTÉ CORRIENDO ASUSTADO Y ME ASOMÉ POR LA PERSIANA ENTRECERRADA QUE ME MOPSTRABA UNA PERSPECTIVA BASTANTE BORROSA.



PERO NO HABÍA NADA QUE VER. ERA MI IMAGINACIÓN QUE HABÍA ATERRORIZADO A MI CUERPO. ME QUEDE UN LARGO RATO MIRANDO SIN VER, PERO CREYENDO QUE HABÍA ALGO QUE ME PERTURBABA. PERO EN REALIDAD LA PERTURBACIÓN ESTABA EN MIS SUEÑOS



HOY LA INSEGURIDAD NOS TRAUMA Y NOS PREOCUPA HASTA EL PUNTO DE ROBARNOS EN LOS SUEÑOS.



NO QUIERO TENER MÁS NADA. DESECHO LO MATERIAL. PERO SIENTO IR EN CONTRA DE LA CORRIENTE. EL SISTEMA ME DEJA AFUERA Y ME AHOGO...COMO EL RESTO QUE LUCHA POR SUS IDEAS. UNOS POCOS Y QUE SOLO NOS GENERAN PROBLEMAS DE INTEGRACIÓN. EL DINERO ESCASEA Y YA CUESTA DEMASIADO IR A VER UN RECITAL DE REGGAE QUE DEBERÍA ESTAR AL ACCESO DE TODOS NOSOTROS

LA POESÍA DE CAMILO



Muchos la censurarían por graciosa, brusca, dura o simplemente por insulto a lo que llaman arte literario. y a esta poesía no la encasillarían en tal nivel



Pero cabe señalar que, como todo que corrompe, crea impacto y nos llama la atención. A mí me resultó una de las mejores cosas que leí en mi corta vida. Y ud que es un leído dirá que soy un ignorante pero me gusta que piensen eso los demás.



Me llena de orgullo el hecho de tener un amigo con un poder creativo tan significante como este



Antes de leerla es necesario aclarar que fue escrita en el año 2004, cuando con mi amigo y autor de la obra, camilo ferratti, cursábamos el último año de la secundaria. Esta inspiración corresponde a una de las clases de geografía dictadas por juan gasques, que como siempre nos entretenía con su sabiduría.



Sensibles, abstenerse



RELATOS DE JORDI




BAJO ESTA ZANJA MOJADA


ME ENCUENTRO YO ERECTO,


INTENTANDO PENETRAR


ESTE EXTRAÑO AGUJERO



CÓMO TE EXTRAÑO CUANDO NO TE TENGO


Y CÓMO DISFRUTO CUANDO TE PENETRO


AY! PEQUEÑA TARTELETA


ESPERO QUE TE GUSTE QUE TE LA META



ERES FRUTADA Y DULCE


COMO UNA RICA ENSALADA,


CUANDO ESTEMOS EN LA CAMA


CALLÁTE Y MORDÉ LA ALMOHADA



LOS DÍAS DE FRÍO


NOS JUNTAMOS A ALMORZAR.


LOS DÍAS DE CALOR


MI PENE TE PONE A GOZAL!



NO TE NIEGUES AL PLACER DIVINO,


DEJA QUE TE COMAN EL PEPINO.


PERO TENÉ CUIDADO!


QUE NO TE TOQUE POLINO.



NO LO PUEDO EVITAR,


QUE TERRIBLE OSADÍA!


NO PODER PARAR DE MIRAR


ESAS DIVINAS SANDÍAS.



BORRACHO Y ATREVIDO


CAMINA EL BOLI ERGUIDO


COMO UN CABALINO RAMPANTE


EMPOMANDO AL DE ADELANTE


(FIRMA EL “BOCHA MAGGIO”)



Aclaración: censuro el verso firmado por el “chavo fucks” porque me pareció demasiado fuerte para la sensibilidad de los lectores.





Cami!!, espero que recuerdes la poesía con gran satisfacción porque es una gran obra!! la mantuve guardada durante estos 3 años.


sin más, espero que la hayan sabido disfrutar. a veces, la risa nos ayuda a seguir adelante, como en las clases de geografía que sino nos quedábamos dormidos...


VES LO QUE QUERÉS -PARTE II

Debo admitir antes de continuar que he intentado matar al prsonaje varias veces durante la noche de ayer. Ya estoy cansado de recordar esta historia, pero sentí la necesidad de seguir, al darme cuenta que sino nunca iban a comprender el sufrimiento que genera en mí el constante recuerdo y el peso que uno carga al levantarse todas las mañanas y acordarse de esta situación.



Cuando se levantó, deberían ser las 3 de la mañana -hora exacta desconozco- se vistió con lo primero que encontró: una camisa a cuadros como las que usan los pintores en su momento de inspiración, un jean gastado y agujereado en la rodilla izquierda y zapatillas de lona blancas

Agarró una pocas monedas que tenía sobre la mesita de luz, se dirigió a la puerta, colocó las llaves en la verja, y la madre se levantó al oir la acción y el golpeteo agudo que producían un montón de llaves sin sentido, mezclados con algunos llaveros. Le excusó que iba a comprarse una botellita de agua porque realmente tenía una sed macabra.

-Andá con cuidado!- gritó la flaca envejecida ya sin voz, se quedaba difónica por las noches (presiento que era porque su habitación es muy fría y respiraba por la boca).

Sin dudas que esa noche Cristian tenía la necesidad de comprarse algo para tomar pero no se justificaba la acción de levantarse sin otro motivo, alrededor de las 3 de la mañana y caminar 7 cuadras hasta la única estación abierta por la zona.

Había algo más que debía contarme y que me enteraría en otro momento.

En la estación de servicio trabajaba un pibe muy humilde, Lucas, risueño, simpático que realmente te daban ganas de comprar algo porque te atendía muy bien a pesar del horario. Aunque esa noche, Tiano hubiese preferido evitarlo. Nos llevabamos bien con Lucas, pero entre ellos, cuando se quedaban solos, mucha charla no había.

-Qué haces locura a esta hora?! no podes dormir?- riéndose siempre de buen humor. Uno sabía que no se reía de la persona sino que estaba contento de verla, como agradecido que le vayas a comprar en esas noches tediosas que parecen tan largas que se vuelven un castigo para los trabajadores nocturnos.

-No.- esa fue la respuesta de Tiano. "No". Rotundo, seco. La cara sonriente de Lucas se volvió todo un símbolo de la situación. Mantuvo la sonrisa, porque era propia de él y no sabía como sacarla disimuladamente, pero sus ojos y cejas se echaron con las puntas lejanas de la nariz, hacia abajo, mostrando todo un rostro incómodo por la situación.


-Que vas a llevar?- preguntó titubeando. Si uno hubiese estado allí podría haber pensado que Tiano le estaba robando.

-Dame un agua mineral y voy a hablar por teléfono- casi murmurando respondió Tiano.

-Pasá por la que quieras- sintió que de esa forma se sacaba un peso de encima.

Tiano entró en la cabina número 6. Estaban todas vacías y la más lejana era precisamente esa. Le gustaba el 6. Pero también quería estar bien lejos para que Lucas no escuchase nada. Marcó mi celular, primero. En el momento que empezó a sonar recordó que le habia comentado que me lo había olvidado en lo de Laura y que lo pasaría a buscar por la mañana antes de ir al trabajar.

Por lo que, sin dudarlo, llamó a mi casa. No le importaba que fueran las 3, 4 de la mañana. Era importante que se comunicase conmigo. Pero para que alguien atendiese en mi casa, debió llamar unas cuantas veces. Y ese alguien no fui yo. Mi hermana mayor -que de mayor sólo tiene los años porque, como diría mi abuelo, todavía adolesce- atendió y luego comenzó a gritar mi nombre desde el comedor.

Los gritos -me aseguraron los vecinos- los escucharon todos en el barrio, menos yo. El sueño, al que me veía sumergido con placer y profundidad, había incorporado los ladridos de mi hermana en la trama. Pero todo se hizo realidad cuando mi hermano, cansado de escuchar a mi hermana me golpeó en el ligamento iliotibial.

Presiento que no fue un golpe muy rudo, pero es hasta el día de hoy que me golpean en ese lugar y siento un dolor sólo igualable con el golpe en los genitales.

Cuando comprendí que todo se debía a que tenía un llamado esperandome, me levanté de la cama con cierta complicación, como el que no quiere hacerlo y muestra desinterés. Pero logré llegar al teléfono despierto debido a que en el trayecto me lleve puesto, con el pie derecho, la silla de la computadora que se encuentra al lado de la mesita telefónica. Eso me generó un dolor inmenso y también me hizo acordar del golpe de mi hermano en el ligamento iliotibial. Hecho por el cual el último paso lo hice rengueando.

Me llevé el tubo a la oreja pensando que debía ser Tiago, aunque mi hermana no lo mencionara en sus gritos anteriores. Me incliné sobre el escritorio de la PC, y por un momento me mantuve en silencio. Él presintió que yo estaba del otro lado. Debía haber estado esperando durante más de 10 minutos impaciente ante el escándalo que se había generado en mi casa.
-Ayudáme, por favor- dijo, con un aire de súplica. Le pregunté si otra vez le había pasado lo mismo y me dijo que no, que había sido peor.
-Estoy en la estación de servicio, si podés, vení-
-Haré lo posible- le dije tan sólo, y no pude decir más. Ni siquiera que se quede tranquilo porque ni yo no podía...

Me quedé paralizado por un instante, a pesar de que Tiano ya había colgado. Era la única persona que sabía la magnitud de los hechos anteriores y me imaginaba que lo que me quería decir no era ninguna pavada. De Hecho, no lo fue. Las manos sudaban lagunas que se iban formando en el piso. Sentí como el tubo se deslizaba de mis manos hasta caer. Y luego yo.

Desperté en la clínica Pueyrredón. Una enfermera me estaba mojando la cara con un algodón. Debía tener fiebre pero todos mis pensamientos se desvirtuaron por un momento al verla a ella... pero no por su belleza, sino por su horrible expresión como si estuviera preocupada por mí. Era una mujer que no tenía más de 30 años, grandota, los pantalones le apretaban su figura rellena al punto tal que parecía un matambre. De arriba, no tenía mucho pero lo hacía notar de gran forma que no creía que era tetona.No se parecía al estereotipo de enfermera que uno suele encontrar en cualquier clínica.

Sus ojos, sin embargo, hablaban con sinceridad. Por eso me asusté. Me preguntó si me sentía bien. Luego con cierta simpatía, la edad y qué hacía de mi vida. Interrumpí mi exposición amable para preguntarle dónde estaba mi familia y qué me había pasado. Sentía un duro golpe en la frente que luego comprobé llevando mi mano izquierda y encontrando una venda que me tapaba, a la vez, gran parte de la cabellera.

-Tu familia se fue a dormir. Es muy tarde. Mañana vendrán a buscarte- hizo una breve pausa para medir lo que iba a decir.-Te tuvimos que coser. 8 puntos- dijo. Pero presentía que todo no me había dicho. Se creía que no entendía y me hice el desentendido porque tampoco me interesaba que me dijera algo que la medicina no podía explicar.

A todo esto, recordé que Tiano me estaba esperando y necesitaba de mi. De alguna forma debía escaparme de la clínica.

(CONTINUARÁ..)

jueves 13 de septiembre de 2007

VES LO QUE QUERÉS -PARTE I

3 de cada 10 personas creen que es verdad. Yo soy uno de esos que representan a la minoría. Presiento que la historia es tan real que da miedo que sea así. Para la mayoría es una fantasía pero si fuera como ellos dicen, sería un sueño en el que estaría con los ojos bien abiertos y sin dormir durante días.

Por ay, el hecho de entregarse a la imaginación es un buen camino para levantar las persianas que no nos dejan ver a través de la ventana. Todas las noches, la realidad se opaca y nos sumergimos en un mundo de ensueño verdaderamente fantástico.

Aquella noche, Cristian sintió la boca seca mientras dormía. Para la cena, nos habíamos juntado a comer pizzas, como todos los sabados que llueven y ni da para salir. Pero sólo teníamos dinero para comprar la comida y no nos alcanzaba pa´las birras. Nos conformamos con tomar un poco de agua de la canilla, pero sólo un vaso porque el agua estaba turbia.

-No tomen de ese agua que les va a caer pa´l traste!- desde la habitación, llegaban los gritos de la madre de Cristian, conocida en el barrio como Piru. Alta, rubia y flaca, Piru delataba que en su juventud había sido una bella dama pero el tiempo la había vuelto una pasa de uva incomible.

En cambio, su hijo -Tiano, como le decíamos-, no se le parecía en nada. Su sonrisa delataba ciertos rasgos parecidos a los del padre, pero para darse cuenta o, mejor dicho, intentarse convencer de esto, había que hacer un gran esfuerzo.

Su padre, Franco, era una persona desagradable, fea olorienta, gorda como Lanata y era tan alto que cuando lo vi por primera vez le pregunté si de joven había jugado al basquet -Si hay algo que no me gusta es el basquet- decía Franco ante la consulta. Hecho que nunca pudimos mantener una buena relación porque a mí me encanta el basquet.

Hay dos cosas que uno se pregunta ni bien ingresa en la casa de Tiano: 1- ¿El dinero lo puede todo? (cómo es posible que una mujer tan hermosa, en su juventud, e inteligente como Piru pudo casarse con esa especie de morsa en reproducción?) y, 2- ¿Tiano es adoptado? Nunca nadie en nuestro grupo de amigos se animó a preguntarle sobre esta cuestión y tampoco él hizo algún tipo de referencia que nos ayudase a develar el misterio. Es una pregunta que siempre quedó pendiente y como una especie de tabú entre nosotros. "De eso no se habla" parecía decir con la mirada Tiano cuando uno observaba sus fotos familiares en recuadros horrendos que estaban sobre el modular del comedor.

Estas son las dos cuestiones que más le intrigan a uno pero no las únicas al pasar por esa puerta de madera rojiza y barnizada de la familia Bayer, que nos invitaba a una serie de planteos existenciales muy profundos. Porque incluso habia algo en la decoración de la casa que no te dejaba tranquilo. Nunca supe bien qué, hasta el día en que ingresé en la casa y faltaba un cuadro. -Se lo llevaron los historiadores porque tenía algo sobrenatural y quieren analizarlo- me dijo. Le creí sorprendentemente porque, sin dudas, faltaba algo en la casa de Tiano que antes me perturbaba. Pero más adelante hablaremos sobre el cuadro y les puedo asegurar que no lo creerán.

Volviendo al punto inicial, esa noche, como nunca antes, nuestro personaje se levantó de la cama sediento y había en el una sensación de terror que su cara delataba con increíble sudor. Cristian ya tenía 21 y estaba a punto de cumplir uno más en 15 días.

Él sostenía que el número, sólo el número, lo volvería loco a tal extremo que se casaría con la primera chica que viera ese día. Nosotros creíamos, en verdad, que ya estaba loco. Pero todos estabamos en la misma sintonía.

Tiano aparentaba más de 21: su barba prominente tapaba esa cara marcada por distintos golpes que sufrió en la infancia y por los cuales nunca quiso hablar. La cabellera larga hasta los hombros contribuía a que las gotas de sudor de esa noche, sean de un tamaño sólo comparable al de las gotas de la canilla al dejarla mal cerrada. Y con continuidad. Pero mentalmente, para muchos aparentaba de menos por el sólo hecho de que sufría de los que muchos mal llaman "pesadillas", pero que algunos conocemos más a fondo y las denominamos "cicatrices". En eso nos entendíamos muy bien: los dos teníamos "cicatrices" pero el con más frecuencia e intensidad

Esa Noche no fue la sed que lo aterrorizó

(CONTINUARÁ..)

miércoles 12 de septiembre de 2007

Una Ensalada de Frutas

Esa es la sensación que me genera el hecho de ver el cuadro político presente de cara a las elecciones del próximo mes. Los candidatos parecen dejar de lado sus ideas, su partido, sus creencias, su ética –perdida-, para unirse y tratar de ganar... ¿Qué? Simplemente DINERO, porque todo lo anterior lo corrompieron al unirse a otros partidos y lo único importante es alzarse con la victoria.

Podré pecar de ingenuo seguramente, al no tener la experiencia necesaria para darme cuenta que esto siempre sucedió y seguirá sucediendo hasta que alguien priorice sus valores y su ética, pero sostengo que esto es lamentable y me produce un gran desagrado.

La concertación Plural de Kirchner a la que adhieren los radicales y socialistas; el ARI que presentará de candidata a presidente a Elisa Carrió y de vice al socialista Giustiniani y en sus filas cuenta con la participación de Patricia Bulrich!! Y de Alfonso Prat Gay; Hermes Binner ganó con radicales en su lista; Pablo Failde, legislador del ARI renunció al partido y apoyará la candidatura de Cristina Fernández; Lavagna y su lista que incluye a peronistas y radicales; y así podríamos estar nombrando a una infinidad de alianzas que hacen dudar, incluso, nuestras propias ideas.

Y esto no pasa tan sólo en el nivel superlativo de la cuestión, sino que esta situación la han sabido copiar en el ámbito local, con una facilidad escalofriante. En nuestra ciudad el intendente, Daniel Katz –radical “K”-, nombró como “su candidato” a Sergio Fares. ¿Quién es Sergio Fares?

El candidato del intendente es un contador que fue nombrado este año como el interventor en el EMDER y es partidario, fue nombrado como posible candidato de Recrear –liderado por López Murphy. ¿Qué tenemos entonces? Por un lado, un radical adhiriendo a un partido al que tendría que enfrentar –y nos sentiríamos complacidos si fuera así, o lo veríamos como algo lógico- en una posición ideológica totalmente diferente –es discutible lo de totalmente, pero diferente es-, a la vez, apoya la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner a presidente, y de Daniel Scioli a gobernador, ambos del Frente para la victoria. ¿Todos contra todos, todos con todos?¿Qué es esto? Una verdadera ensalada de frutas.

Además de toda esta locura en la que distintos partidos políticos se ven envueltos en una misma candidatura y que, tanto un partidario del radicalismo o del peronismo, votará por Sergio Fares de Recrear, hay que tener en cuenta que muchos de los precandidatos hicieron una campaña increíble en el sentido de inversión en materia de publicidad y que ahora van por detrás del contador.

Por Caso Daniel Rodríguez –“si gana él, ganamos todos” ¿y ahora?- que todavía podemos ver su cara en las gigantografías que hay dispersas por la ciudad; Adela Segarra –con su imagen pintarrajeada y que da una sensación de falsedad- Tato Srebrinsky –con un shingle muy desagradable que hizo sonar en varias radios y, al cual al igual que a muchos otros, no le conocemos ni siquiera la voz y fue candidato por unos meses-. Y la pregunta es ¿Qué pasó con Tetamantti? Parece que lo dejaron afuera de la fiesta.

Todos estos discípulos de la Conveniencia no van a ser candidatos pero formarán parte del postre, de esa ensaladera en la que comerá gran parte del pueblo marplatense, porque se suman a una propuesta -¿Cuál es esa propuesta tan tentadora por la que muchos deciden bajarse de la candidatura?- Asegurarse un lugar como funcionaros públicos.

Muchos candidatos de distintos partidos que decían adherir al kirchnerismo decidieron ser parte de una misma lista para no quedarse fuera del probador de trajes de funcionario y tener más chances de ganar y asegurarse, acaso, un lugar en la política.

Porque eso fue lo que pasó, subestimaron al electorado. ¿Se dará cuenta la gente de todo esto o realmente es posible que, a pesar de tanta desprolijidad, Sergio Fares y los Otros – o los Todos, los que están atrás de él- obtenga un triunfo en las próximas elecciones?

Igualmente el caso de Fares no es el único: Gustavo Pulti ya no sabe de qué tela agarrarse para intentar alzarse con la intendencia. Hace unos meses, se mostró junto a Roberto Lavagna y su partido político, y ahora apoya la candidatura de Daniel Scioli en la provincia...¿Falta de decisión o CONVENIENCIA? “El último es cola de perro” le tendrían que avisar a Pulti:siempre intentó ganar pero en el afín de no llegar último cambió de piloto y dirección dos veces en una carrera corta.

Entonces ¿Qué le queda al marplatense? ¿Votar por Vilma Baragiola que ganó las elecciones internas –las únicas- de la UCR pero que aparece en los afiches como alguien que no es, como diciendo “puedo cambiar”? Seguramente es un mensaje para todos aquellos que recuerdan de mal modo su paso por la municipalidad, a cargo de la subsecretaría de acción social, en la que no hizo nada.

Hoy nos encontramos con una realidad que se parece más a una película de ciencia ficción donde diferentes partidos se unen para ganarle a otro partido que no necesariamente es la contra sino que parte de esa alianza polipartidaria antes estaba “con” los contra, en ese partido que los representaba y distinguía de los otros, que eran diferentes porque adherían a otras ideas...

Hoy un partido ya no dice nada más que un título de representación para esa persona que no representa –valga la redundancia- sino a sus propios intereses, por los que lucha a tal punto de que ya no le importa qué fruta era antes para pasar a ser banana.